ARISTODEMO                    Un lugar literario
"Trascender"            del libro "Atisbando los misterios"         Gonzalo Rodas Sarmiento

   Cuando fui pequeño tuve un amigo,
   y me sorprendían hablando solo
   con ese invisible inventado niño;
   lo abandoné entre bromistas odiosos.

   Como aquel imaginario de Frida,
   en el otro lado de su cristal,
   por una letra de la lechería,
   con su amiga para reír y bailar.

   Amo el libro que fue premio en mi infancia,
   con niñez en todos los personajes;
   orientó para siempre mi mirada
   hacia los mantos albos y radiantes.

   Primero levanté una fe pensada,
   proveniente de un lugar de mi ser;
   después derivé a la oración del alma. . . ,
   y no supe hacia dónde la llevé.


   Admito que nunca podré olvidar
   el vivo resplandor que iluminó
   y me hizo ver de manera fugaz
   la salida abierta de la prisión.

   Siento la amorosa antigua presencia
   de una persona que no conocí;
   visualizo también a mi maestra
   viviendo lejos y cerca de aquí.

   Voy hacia lo profundo de la vida
   por senda habilitada desde ayer,
   en escucha y buscando la armonía
   es la manera de ir a trascender.
 


   Me muevo entre las escenas de Cristo
   vibrando cual mágico diapasón;
   mi anhelo es ser un emisario digno
   y participar en la creación.

   Inadvertido y cruzando alambradas,
   buscando encontré el entorno preciso
   del discurso del monte y explanada
   que desde siempre en mí ya estaba inscrito.

   Desde el misterioso iris de mi ser
   brotan las fuentes de agua de la vida
   con la misión de ir a desvanecer
   las cicatrices de antiguas heridas.