ARISTODEMO                    Un lugar literario
Atisbando los misterios         Gonzalo Rodas Sarmiento

  Recordar lo olvidado

  Presentación

   Mirando por dentro la buena nueva,
   me refiero a lo no tan observado;
   con método que Orígenes enseña,
   y en último Concilio señalado.

   Añoro lo profundo, en literal;
   otra para saber vivir el Verbo;
   finalmente, lectura espiritual;
   así se me revelan los misterios.

  
  Marcos

   Soy Juan el Bautista y vine a servir,
   sólo con agua os he bautizado;
   pero uno que viene después de mí,
   lo hará en verdad con Espíritu Santo.

   Viene siempre sembrando el sembrador ;
   no todo es acogido por la tierra,
   dio fruto si en buena tierra cayó;
   así es como la Palabra se siembra.

   Advirtió Jesús en muchas jornadas:
   "Quien tenga oídos para oír, que oiga";
   se refiere a los sentidos del alma,
   nos revelan verdades misteriosas.

   Asombrado de la incrédula gente,
   recorría las aldeas enseñando;
   y en cuanto a los profetas, nos advierte
   que en tierra propia no son apreciados.

   Nombró a doce que se sintieran cerca,
   para enviarlos a anunciar el mensaje,
   y contengan una autoridad plena
   necesaria para expulsar los males.

   Los doce le contaron a Jesús,
   todo aquello que cada uno enseñó;
   Jesús vio en aquella multitud
   ovejas que no tenían pastor.

   Algunos discípulos propusieron
   no más gente si no hay para comer.
   El Maestro volvió a insistir diciendo
   "Dadles vosotros algo de comer".

   Los discípulos nada más tenían
   pero hay allí un niño estudiante
   ofreciendo cinco panes de vida
   y dos resbalosas interrogantes.

   Jesús bendijo y partió el alimento,
   y en todos los grupos fue recibido
   sobre la hierba verde como asiento,
   y todos quedaron muy complacidos.

   En ese primer momento allá arriba
   ninguno de los doce comprendió
   el asunto de los panes de vida,
   porque estaba duro su corazón.

   Entonces se sentó y llamó a los doce,
   y dijo: "Si alguien quiere ser primero,
   tendrá que estar entre los servidores",
   y puso a un niño en medio de ellos.

   Se esforzó por llegar hasta el Señor
   que le ofreció hacer algo en su vida.
   "Maestro, que recupere la visión".
   Y pudo ver lo que antes no veía.

   Después que hubieron cantado los himnos
   se levantaron desde el comedor;
   salieron al monte de los Olivos,
   él rezó junto a Pedro, Juan y Jacob.

   Poco después, los guardianes venían
   de parte de los sumos sacerdotes
   y de los ancianos y los escribas ;
   atraparon a Jesús en la noche.

   Un atento joven fiel le seguía,
   teniendo una sábana como ropa;
   en cuanto detenerle pretendían,
   dejando la sábana huyó sin ropa.

  
  Mateo

   Los ángeles atentos iluminan
   en admirables sueños a José
   para huir a Egipto con su familia
   y después regresar a Nazaret.

   "Ni ojo por ojo ni diente por diente.
   Más bien, yo os digo una cosa distinta :
   a cualquiera que en el rostro te pegue
   ofrécele también la otra mejilla".

   Bendigo al perseguido en forma injusta,
   porque de suyo es el reino de Dios;
   si te entregan a autoridad injusta,
   en ti hablará el Espíritu de Dios.

   "Quiero misericordia, no una ofrenda"
   dijo Jesús cuando le reprendían;
   así recordó al profeta Oseas,
   signo de misericordia divina.

   La estrecha puerta del divino reino,
   es esa puerta que lleva a la vida;
   se llega por un angosto sendero
   y sólo pocas personas la ubican.

   Si hay dos o más reunidos en mi nombre,
   allí estoy yo también en medio de ellos.
   Llamad, y se abre una puerta en el monte;
   lo que buscáis, mañana es descubierto.

   No sea que por arrancar la maleza,
   también el trigo sea destruido;
   permitid que ambos juntamente crezcan
   hasta que el trigo esté firme y activo.

   El reino de Dios parece una malla,
   no sólo peces del mar recogiendo,
   y una vez llena, a la orilla la sacan;
   en canastos ponen todo lo bueno.

   Hay personas que renuncian al sexo
   para aproximarse al reino de Dios;
   no todos son capaces de hacer esto,
   sino aquellos a quienes se les dio.

   El reino de los cielos se parece
   a la más pequeña de las semillas;
   cuando ya es un árbol las aves vienen
   desde el cielo y en sus ramas anidan.

   Nos advirtió Jesús tiempo después,
   no llamar "padre" a nadie en la tierra;
   porque vuestro Padre no más que uno es,
   y en el lago del cielo nos espera.

   Un hombre tuvo escondido el talento,
   hasta que su señor le pidió cuenta
   el hombre confesó que tuvo miedo;
   y su señor le habló de la indolencia.

   La mujer de Pilato le advirtió,
   a causa de un claro sueño que tuvo,
   "aquel hombre no es como un malhechor;
   no tengas nada en contra de ese justo".

   En la cruz, cerca de la hora novena,
   Jesús clamó a gran voz, con aquel salmo
   de las lamentaciones de tristeza
   "Dios mío, ¿por qué me has desamparado?"

   Haced discípulos en las naciones
   y que atiendan lo que vine a enseñar;
   te acompaño en todas las ocasiones
   durante cada día, hasta el final.

  
  Lucas

   Oh excelentísimo Amado por Dios,
   has de conocer verdaderamente
   descubriendo certezas con vigor
   en toda palabra que te resuene.

   Los ángeles al cielo regresaron,
   y los pastores fueron a Belén;
   a María en un pesebre encontraron
   y también al niñito y a José.

   Vieron todo aquello manifestado,
   relataron su angélica visión,
   y los presentes se maravillaron.
   María guardó esto en su corazón.

   Para evadir multitudes confusas,
   por el tejado bajaron el lecho;
   primero, Jesús le quitó las culpas,
   y después le insistió que deje el lecho.

   Iba Jesús por ciudades y aldeas,
   el evangelio del Reino anunciando,
   con los doce y con mujeres adeptas
   siendo sanadas de malignos daños.

   Una mujer en Betania lloró
   en los pies de Jesús agua de nardo.
   Sus pecados Jesús le perdonó
   por el mucho amor que ella había mostrado.

   Busca el reino de Dios antes que todo,
   y te será añadido lo demás;
   porque donde sea que esté tu tesoro,
   tu corazón también allí estará.

   Estando en oración en el Tabor,
   con Jesús hablaban Moisés y Elías;
   su apariencia adquirió gran resplandor;
   hagamos tres chozas, Pedro insistía.

   "¿Cuando la siete veces viuda muera,
   de cuál de sus siete esposos será ?"
   "Las personas muertas ya no se casan;
   son como ángeles, al resucitar".

   Jesús se dirigió a todo el pueblo :
   Guardaos de los que buscan la pompa
   y vestirse con ropajes extensos,
   en primeras sillas de sinagogas.

   Dentro de ti está el reino de Dios;
   con certeza y en verdad te diré
   que si recibes el reino de Dios
   como siendo niño entrarás en él.

   Los hombres que a Jesús sometían,
   le golpeaban y se burlaban de él;
   convocados sacerdotes y escribas,
   ¿Eres tú el Cristo?, querían saber.

   Llevaron a Jesús ante Pilato;
   preguntó ¿Eres tú el Rey de los judíos?
   Ya que era galileo el acusado,
   hacia el rey Herodes fue remitido.

   Cleofás y su mujer yendo a Emaús,
   alguien se acercó mientras discutían.
   "Estamos tristes por lo de Jesús,
   lo mataron, siendo la voz divina".

   Estando puesto a la mesa con ellos,
   tomó el pan y lo bendijo, y les dio;
   Entonces sus ojos le conocieron,
   y a su vista él desapareció.

  
  Juan

   La Palabra adquirió un santo cuerpo
   y habitó en nuestra pobre realidad;
   y la luz existía en ese Verbo,
   para iluminar en la oscuridad.

   La Palabra dijo "Yo soy la luz,
   y he venido a esta realidad linda
   para que caminéis en la virtud;
   permaneced en la luz de la vida".

   De verdad os lo digo con certeza:
   Veréis como se abre el celestial orbe,
   y a los ángeles de Dios que se elevan
   y descienden sobre el Hijo del Hombre.

   Quien nace de agua, y de Espíritu nace,
   al reino de Dios ha de acceder;
   lo que es nacido del vientre, es carne;
   lo nacido del Espíritu es Ser.

   "Bebe de esta agua y tendrás sed de nuevo;
   si bebes del agua que te daré
   no volverás a tener sed de nuevo".
   "Dame de esa agua", dijo la mujer.

   En verdad y con certeza os señalo:
   "Quien acepta mi palabra escuchar,
   y confía en aquel que me ha enviado,
   tiene para siempre vida en verdad".

   "Maestro, ¿quién pecó, éste o sus padres?"
   preguntaron viendo al que nació ciego.
   Argumentó Jesús: "Ni él ni sus padres;
   que la obra de Dios se descubra en esto".

   Jesús: "De la vida yo soy el pan.
   Tienes vida en ti si comes mi carne,
   os lo digo con certeza, en verdad,
   y si eres capaz de beber mi sangre".

   Tengo también muchas otras ovejas
   las cuales de este redil se han fugado;
   que escuchen mi voz, pues quiero traerlas,
   y habrá un pastor para un solo rebaño.

   En casa del Padre hay muchas moradas;
   prepararé a vosotros un lugar;
   que donde yo esté sea vuestra casa.
   Yo soy el camino, vida y verdad.

   Vendrá el Espíritu de la verdad,
   que por mi amado Padre será enviado,
   todas las cosas os enseñará,
   y os recordará lo que os he hablado.

   "Estoy triste porque se lo han llevado,
   y no sé dónde han puesto a mi Señor",
   dijo a ese hombre que llegó a su lado,
   creyendo que sería el cuidador.

   Entonces, se dio a mostrar Jesús :
   "María, no puedes tocar mis manos,
   no he subido hasta nuestro Padre aún;
   ve y cuenta estas cosas a mis hermanos".

   Fueron Pedro y el discípulo amado,
   hacia la tumba con prisa corriendo;
   El discípulo se movió más raudo,
   por eso tuvo que esperar a Pedro.

   A puertas cerradas Jesús entró,
   "Paz a vosotros. Como fui enviado,
   así también yo os envío". Y sopló,
   "Recibid hoy el Espíritu Santo".