Soy un buscador de añoranzas
transparentes como un cristal,
sumergidas en nubes blancas,
pequeños mundos de verdad.
Mis preguntas están conmigo
dando vueltas alrededor,
formando cúmulos o cirros,
pidiendo al árbol su opinión.
Desde qué remoto lugar
salí en un día muy distante,
y he venido al mundo real
tan distinto y tan arrogante.
Llegué hasta la orilla del mar
y caminé sobre las rocas;
olas pequeñas veo jugar
antes de una más impetuosa.
Los pajaritos en familia
enseñan a vivir en paz;
cantan al inicio del día,
y anuncian si no lloverá.
Los insectos también enseñan
a trabajar en sociedad:
las hormigas tras una meta,
las abejas en su panal.
En improvisado velero
me interné en el lago una tarde
para conocer sus secretos
ocultos dentro de mensajes.
Sobre el lago la luz del sol,
espejitos del medio día,
son una gran inspiración,
desde el agua entregando vida.
* * *
Me asomé a la verde pradera
donde disfrutan los caballos;
vi fardos en una carreta,
y un viejo tractor descuidado.
Estuvo regando la lluvia
y el apacible arroyo manso
y en la misma ocasión saluda
a los sauces que están llorando.
Lindos y breves arreboles,
de preciosa manera anuncian
con sus gestos y sus colores,
que se viene la noche oscura.
* * *
La primera casa del pueblo,
tan bella como descuidada,
triste soledad padeciendo,
pide a gritos ser visitada.
Me acerqué con mucho cuidado;
al ver la puerta me asombré,
algún día grabé sus rasgos,
fue mi casa una antigua vez.
La puerta no estaba cerrada,
pude traspasar el resquicio;
subí por la llorosa escala
de peldaños entristecidos.
Un olvidado diapasón
de la radio grande que muere
el radioteatro revivió
con actores liliputienses.
El estilo que tiene el pueblo,
y también su modo de ser
está grabado en sus paseos
y en la antigua estación del tren.
* * *
Más de algún pincel habla en mí,
otros pinceles hablan a otros;
me gusta el reloj de Dalí
y los sanfranciscos de Giotto.
Las creaciones musicales
tienen dentro de su sonido
diminutas mágicas llaves
para abrir baúles de niño.
Regalar belleza a una piedra
es el arte del escultor,
también al metal y madera,
con la más honda dimensión.
Cómo se compone la escena
de un pasado que ahora vuelve;
cómo un personaje revela
uno de los míos de siempre.
* * *
Busco los libros escondidos
hasta debajo de las mesas;
queriendo un asombro emotivo,
una sorpresiva belleza.
Me descubro en un personaje
de algún relato bien escrito;
es una foto hecha por alguien;
me pregunto cómo he salido.
Encontré en un libro una vez
la clave de toda existencia;
y en otro, y en otro también,
llaves de ventanas y puertas.
Con estas llaves que he leído,
y ya las tengo bien salvadas,
intento abrir baúles antiguos
y los anaqueles del alma.
Surgen airosas y valientes
las fantasías inventadas,
espejos para conocerme
y descubrir ocultas alas.
Por largo tiempo busqué el libro
que siempre había querido leer;
encontré que aún no ha sido escrito;
entonces, yo lo escribiré.
Escribo de mis personajes,
así los doy a conocer,
quiero que puedan expresarse,
y conocerlos yo también.
Permito que hable mi caballo,
y el lápiz diga lo que piensa;
también yo mismo estaré hablando
en rol de estante o de una mesa.
Me dirijo a la biblioteca,
la del saber universal;
el mago Melchor me aconseja
en cual estante he de buscar.
De la época es la galería,
de comarcas son los estantes,
de mi persona es la repisa;
cien libros quieren renovarme.
Escogí el libro más preciado,
con páginas de vida propia,
todas ellas están en blanco,
y se presentan misteriosas.
El copo de nieve en la hoja
contiene mágicas semillas
que germinan si es ya su hora
regalando imagen amiga.
* * *
Comencé a buscar en el sueño,
aventura tan fascinante
en ese mundo de misterio
con senderos originales.
Habitaciones se convierten
a veces en salas de teatro,
o antiguos templos otras veces,
con los asientos consagrados.
En los templos no se presentan
personas de túnicas blancas;
vienen a tocar a mi puerta,
ponen sus mensajes en casa.
De tanto empezar el sendero,
demasiado lejos de todo,
he malogrado mucho tiempo
en lugares que no conozco.
Si el reloj está muy extraño,
simulando ser lo que no es,
o si salta hora en breve lapso,
asumo que sueño otra vez.
* * *
Reviso mi pasada historia,
intento resolver enigmas;
esas lagunas misteriosas
que son escenas escondidas.
Quisiera saber cómo ha sido
aquello que apenas recuerdo
y que otros lo ven muy distinto
mirando de cerca o de lejos.
Cuando recuerdo el tiempo antiguo
veo unas luces y unas sombras
durante el transcurso uterino
en que empezó a ser mi persona.
En la más temprana niñez
busqué verdad en el entorno,
con disposición a aprender
lo que brotase de buen modo.
En la casa de mi familia
viví durante muchos años,
en ese tiempo ya era antigua,
un eficaz refugio claro.
Tantas cosas que ya no están:
el camioncito del lechero,
la librería principal,
y el buen pregón del manisero.
La iglesia griega en la otra cuadra
desbordaba nubes de incienso;
recuerdo que yo atravesaba
si me dominaba el recelo.
* * *
Llevo mis ojos a la cima
de cada dominante cerro,
también la pequeña colina
en que se esconde el monasterio.
Mientras subo con mi plegaria,
vibro con los cantos antiguos
que todavía se desplazan
entre los olmos del camino.
Son las migajas que cayeron
desde el coro de aquellas veces,
levantadas por buenos vientos
en una época floreciente.
Casi recuerdo haber estado
en distinta escala de tiempo
con niños tenues conversando
de lo esencial que llevo dentro.
Escenas antiguas que hoy vivo,
tienen vigor en mis recuerdos,
como cartas de medio siglo
que recién llegan, justo a tiempo.
Espero encontrar algún rastro
en la bocina de los trenes
y en la voz de los campanarios
cuando están llamando a la gente.
* * *
Fui a conocer en la altura
las aptitudes creativas,
con sus dos famosas columnas:
imaginación y armonía.
El buen estado es como un globo
y en el aire revolotea,
hasta que se termina todo
cuando una aguja se atraviesa.
Al ir desde el cuerpo hacia el alma
me acerqué tocando verdades
de sufrimiento y de esperanza
en busca de la luz brillante.
Un día veré lo invisible
y antes sentiré su presencia,
dejando que pueda estar libre
la fuente de la vida plena.
* * *
En la historia busco y encuentro
algún personaje perenne;
miro en ese mágico espejo,
descubro mi actitud pendiente.
No toda prisión tiene muros,
no todas se cierran con llaves;
talvez pueda escapar alguno
sin que el cuidador lo desate.
Ya que estoy viajando en el tiempo,
voy a las tierras galileas
empezando el primer milenio,
selecto punto de la tierra.
Jesús enmienda los errores
a todos los del universo;
transforma al hombre en hijo de hombre,
al hombre viejo en hombre nuevo.
Me dejaron participar
en la misión de los setenta,
servidores en amistad,
y con disposición abierta.
Agradecí al samaritano,
conversé con el sembrador;
y al gran banquete me invitaron,
la cena del reino de Dios.
Tantos caminos en el camino
Cuando voy por el camino
cuyo andar estoy queriendo,
ando por muchos caminos,
y todos al mismo tiempo.
El entorno de partida
es la naciente confluencia,
extendiendo sus tres vías
al espacio en líneas bellas.
El sendero más valioso
es del amor bella vía,
como bien dijo el apóstol
en su corintia misiva.
Vida
Bajo la sombra del árbol,
con las voces de las aves;
y a momentos navegando
por las aguas en la nave.
En este largo sendero,
el principio y el final
juntan su infinito tiempo
como eterno regresar.
Mas, lo que en Futuro nace,
pasa el Presente ligero,
para ir después a guardarse
con los pasados recuerdos.
Verdad
Casi similar al tiempo
es del Saber bella senda;
con el atrayente Misterio,
la Confianza y la Certeza.
Me muevo en terreno plano,
quiero saber la Verdad;
llevo libros olvidados
por si no hay luz natural.
La línea de la Confianza
sobre sí misma se cierra;
Misterio en tierra lejana,
adentro está la Certeza.
Cierta vez se unirá el centro
con la llanura infinita,
enorme lugar abierto,
la remota lejanía.
Amor
En Amor la travesía
es de nuevo una confluencia,
extendiendo sus tres vías
al espacio en líneas bellas.
La dimensión de Alegría
es la de feliz andar
disfrutando en esa vía
bellas flores y el cantar.
De la Belleza el sendero
tiene música bemol,
hojas secas en el suelo,
y ardiente puesta de sol.
No sólo acompañará
el calor que voy nombrando,
llevo también la Amistad
de mis brazos y mis labios.
Caminos
Muchas vías se me ofrecen;
en alguna hay más viajeros,
otras en estado agreste,
talvez a causa del miedo.
Cuando busco en la maleta
de los recuerdos más vivos,
encuentro blancas certezas
y amistades que han surgido.
Hoy me fijo en el presente,
lugar mismo del suceso,
de belleza sorprendente
y colmado de misterio.
Por eso nuestro camino
que hemos estado queriendo
contiene tantos caminos
y todos al mismo tiempo.
Descubrir luces
Si la luz está dispuesta
sin que pueda iluminar,
o debajo de una mesa,
o tapada con un chal,
es hora de rescatarla
como Jesús enseñó,
ponerla un poco más alta,
en paz y con mucho amor.
Inspirados Evangelios
merecen que se revise
la manera como ellos
llegarían más felices.
La Escritura no he de tocar,
sólo mirar si cambió
el lenguaje original
a una latina versión.
* * *
En el libro de Mateo,
subamos una luz baja;
hubo una vez un viajero,
bonitas perlas buscaba.
Una tarde descubrió
en humilde escaparate
una de especial valor,
la perla más amigable.
El viajero trabajó
vendiendo lo que tenía
en animada labor,
hasta poder adquirirla.
Es así que queda claro:
No es el rico mercader
sino un viajero esforzado
quién el Reino busca fiel.
* * *
Un poquito más allá,
en un símbolo se lee,
el Reino se puede explicar
si mis rasgos fueran peces.
Apenas logro atraparlos
con la red de los aciertos;
cuáles son oscuros daños,
cuáles provienen del Reino.
Es mi ángel el que decide
con qué peces entro al Reino,
y cuáles tendrán que irse
a morir en basurero.
En la Gehena ensuciada
y alejada del portón,
donde el fuego no lo apagan
para evitar el olor.
Será al final de la vida,
y no al término del mundo;
como el mismo evangelista
lo repite en otro punto.
Habla de mi mala hierba
que terminará en el fuego,
mientras con mi buena hierba
participaré en el reino.
* * *
En Mateo hay otra seña,
en Once Doce la acción
alude al que usa la fuerza
saqueando el Reino de Dios.
Acaso esto ocurrir pueda;
se refiere a los maleantes,
los que violan la belleza
en lugar de enamorarse.
* * *
En Lucas Nueve Sesenta,
falsa idea unos creyeron;
¿cómo decirlo pudiera?
Aquí viene algo más cierto:
-Amigos, venid conmigo-
invitó alegre el Maestro
-viviremos como niños
y mostraremos el Reino.
-Tengo un problema muy grande-
dijo, triste, el más viejo
-vengo a decir que mi padre,
hace dos horas ha muerto.
-Te comprendo, amigo mío,
que la tristeza te ocupa;
en tradicional designio,
algo tuyo irá a la tumba.
Tu antigua vida se ha ido,
ha muerto junto a tu padre;
déjale cumplir el rito;
acude, pues, a enterrarle.
Y cuando ya estés de vuelta,
empieza tu nueva vida
anunciando la belleza
de la gran ciudad divina.
Jesús le está permitiendo
ir con su padre a enterrarlo,
y anunciar después el reino,
cuando habiendo retornado.
* * *
Preguntaron al Maestro
cómo y cuándo llegará
triunfante el divino reino
en gloriosa majestad.
Es en Lucas Diecisiete,
dice que el reino virtuoso
con advertencia no viene,
ya está dentro de vosotros.
* * *
En Nicodemo de Juan
es muy clara la alusión
al nacer de nuevo en paz,
en milagrosa concepción.
Escuchas soplar el viento
y el sonido entre el follaje;
su presencia es algo cierto,
has de pedir que te arrastre.
El cuerpo nace del cuerpo
en el vientre de la madre,
desde el agua está surgiendo
ese milagro admirable.
La persona algo más trae,
aire de vida llegando;
el ser en su esencia nace
del espíritu sagrado.
Lo que os digo es renacer
como una persona nueva
resucitando tu ser
que está como si durmiera.
* * *
También en Juan algo viene
que no llegó riguroso,
en el Cinco Veintinueve
y en manto del Tres Dieciocho.
Cuando Jesús explicaba
cómo Dios ama a la gente,
la que ahora se levanta
de su tumba persistente.
Y nos explica también
con paciente devoción
que no viene como juez
sino como salvador.
El evangelista dice
que el malo será juzgado;
pero el traductor predice
que ése será condenado.
No superemos a Juan,
y esperemos que el juez hable;
Cristo enseñó a perdonar,
¿cómo hablar de condenarse?
* * *
Y hasta aquí llego en mi vida;
no pude alcanzar a ver
otras luces escondidas;
lo hará el que venga después.
Recordar lo olvidado
Presentación
Mirando por dentro la buena nueva,
me refiero a lo no tan observado;
con método que Orígenes enseña,
y en último Concilio señalado.
Añoro lo profundo, en literal;
otra para saber vivir el Verbo;
finalmente, lectura espiritual;
así se me revelan los misterios.
Marcos
Advirtió Jesús en muchas jornadas:
"Quien tenga oídos para oír, que oiga";
se refiere a los sentidos del alma,
nos revelan verdades misteriosas.
Los doce le contaron a Jesús,
todo aquello que cada uno enseñó;
Jesús vio en aquella multitud
ovejas que no tenían pastor.
Algunos discípulos propusieron
no más gente si no hay para comer.
El Maestro volvió a insistir diciendo
"Dadles vosotros algo de comer".
Los discípulos nada más tenían
pero hay allí un niño estudiante
ofreciendo cinco panes de vida
y dos resbalosas interrogantes.
Jesús bendijo y partió el alimento,
y en todos los grupos fue recibido
sobre la hierba verde como asiento,
y todos quedaron muy complacidos.
En ese primer momento allá arriba
ninguno de los doce comprendió
el asunto de los panes de vida,
porque estaba duro su corazón.
Se esforzó por llegar hasta el Señor
que le ofreció hacer algo en su vida.
"Maestro, que recupere la visión".
Y pudo ver lo que antes no veía.
Un atento joven fiel le seguía,
teniendo una sábana como ropa;
en cuanto detenerle pretendían,
dejando la sábana huyó sin ropa.
Mateo
Los ángeles atentos iluminan
en admirables sueños a José
para huir a Egipto con su familia
y después regresar a Nazaret.
"Quiero misericordia, no una ofrenda"
dijo Jesús cuando le reprendían;
así recordó al profeta Oseas,
signo de misericordia divina.
La estrecha puerta del divino reino,
es esa puerta que lleva a la vida;
se llega por un angosto sendero
y sólo pocas personas la ubican.
Hay personas que renuncian al sexo
para aproximarse al reino de Dios;
no todos son capaces de hacer esto,
sino aquellos a quienes se les dio.
Nos advirtió Jesús tiempo después,
no llamar "padre" a nadie en la tierra;
porque vuestro Padre no más que uno es,
y en el lago del cielo nos espera.
La mujer de Pilato le advirtió,
a causa de un claro sueño que tuvo,
"aquel hombre no es como un malhechor;
no tengas nada en contra de ese justo".
En la cruz, cerca de la hora novena,
Jesús clamó a gran voz, con aquel salmo
de las lamentaciones de tristeza
"Dios mío, ¿por qué me has desamparado?"
Haced discípulos en las naciones
y que atiendan lo que vine a enseñar;
te acompaño en todas las ocasiones
durante cada día, hasta el final.
Lucas
Oh excelentísimo Amado por Dios,
has de conocer verdaderamente
descubriendo certezas con vigor
en toda palabra que te resuene.
Los ángeles al cielo regresaron,
y los pastores fueron a Belén;
a María en un pesebre encontraron
y también al niñito y a José.
Una mujer en Betania lloró
en los pies de Jesús agua de nardo.
Sus pecados Jesús le perdonó
por el mucho amor que ella había mostrado.
Estando en oración en el Tabor,
con Jesús hablaban Moisés y Elías;
su apariencia adquirió gran resplandor;
hagamos tres chozas, Pedro insistía.
Jesús se dirigió a todo el pueblo :
Guardaos de los que buscan la pompa
y vestirse con ropajes extensos,
en primeras sillas de sinagogas.
Dentro de ti está el reino de Dios;
con certeza y en verdad te diré
que si recibes el reino de Dios
como siendo niño entrarás en él.
Los hombres que a Jesús sometían,
le golpeaban y se burlaban de él;
convocados sacerdotes y escribas,
¿Eres tú el Cristo?, querían saber.
Llevaron a Jesús ante Pilato;
preguntó ¿Eres tú el Rey de los judíos?
Ya que era galileo el acusado,
hacia el rey Herodes fue remitido.
Cleofás y su mujer yendo a Emaús,
alguien se acercó mientras discutían.
"Estamos tristes por lo de Jesús,
lo mataron, siendo la voz divina".
Estando puesto a la mesa con ellos,
tomó el pan y lo bendijo, y les dio;
Entonces sus ojos le conocieron,
y a su vista él desapareció.
Juan
La Palabra adquirió un santo cuerpo
y habitó en nuestra pobre realidad;
y la luz existía en ese Verbo,
para iluminar en la oscuridad.
La Palabra dijo "Yo soy la luz,
y he venido a esta realidad linda
para que caminéis en la virtud;
permaneced en la luz de la vida".
De verdad os lo digo con certeza:
Veréis como se abre el celestial orbe,
y a los ángeles de Dios que se elevan
y descienden sobre el Hijo del Hombre.
Quien nace de agua, y de Espíritu nace,
al reino de Dios ha de acceder;
lo que es nacido del vientre, es carne;
lo nacido del Espíritu es Ser.
Tengo también muchas otras ovejas
las cuales de este redil se han fugado;
que escuchen mi voz, pues quiero traerlas,
y habrá un pastor para un solo rebaño.
En casa del Padre hay muchas moradas;
prepararé a vosotros un lugar;
que donde yo esté sea vuestra casa.
Yo soy el camino, vida y verdad.
Vendrá el Espíritu de la verdad,
que por mi amado Padre será enviado,
todas las cosas os enseñará,
y os recordará lo que os he hablado.
"Estoy triste porque se lo han llevado,
y no sé dónde han puesto a mi Señor",
dijo a ese hombre que llegó a su lado,
creyendo que sería el cuidador.
Entonces, se dio a mostrar Jesús :
"María, no puedes tocar mis manos,
no he subido hasta nuestro Padre aún;
ve y cuenta estas cosas a mis hermanos".
Fueron Pedro y el discípulo amado,
hacia la tumba con prisa corriendo;
El discípulo se movió más raudo,
por eso tuvo que esperar a Pedro.
A puertas cerradas Jesús entró,
"Paz a vosotros. Como fui enviado,
así también yo os envío". Y sopló,
"Recibid hoy el Espíritu Santo".
Un discípulo irreverente
Soy aquel discípulo irreverente,
un vivo personaje imaginario;
al menos, permitid que me presente:
No critico más de lo necesario.
Sólo nos salva la fidelidad
a toda siempre divina palabra,
más que a alguna caduca potestad
la de falsa llave que el reino no abra.
Tened en cuenta mi punto de vista,
nunca pretendo algún caso juzgar,
tan solo reconocer una lista
de cosas que Cristo vino a salvar.
Sólo me refiero a las nuevas cartas,
no a todas ellas sino a las extremas,
esos textos que tú también apartas,
ya comienzan a brillar como lemas.
* * *
Antes de eliminar la reverencia
voy a señalar las que son candiles,
ocultas en un mar sin trascendencia,
cartas de Pablo apóstol de gentiles.
Bellísima es la carta a Filemón,
tiene vida en un mensaje precioso.
Por favor, leedla en toda ocasión
como inicio de un instante gozoso.
Leo Romanos y me lleno de hadas;
Pablo saluda a la apóstol mujer,
también a clericales consagradas.
¿Cómo perdí lo femenino ayer?
En el Doceavo de esa misma carta,
un mismo cuerpo lo formamos todos,
con sus dones, ser María o ser Marta,
para animar y servir en sus modos.
La canción al Amor es fabulosa,
en Trece de Corintios principal,
de todas las cartas la más grandiosa,
debiera en la enseñanza ser central.
* * *
Ya es tiempo de ver algo menos santo,
ausente en el canon original,
y pasando por encima del canto,
está la carta Hebreos fantasmal.
Los más antiguos hebreos creían
que los sucesos eran provocados,
en todo lo trágico que traían,
por Dios para castigar los pecados.
Ya fueran los propios o los del padre,
tal prejuicio Jesús vino a quitar;
dijo que no pecó él ni su madre;
Cristo ha venido a nosotros sanar.
En esa carta se albergan intentos
de hacer sobrevivir antiguos ritos
de superados sacerdotes cruentos
dando muerte a inocentes corderitos.
Ponen a Jesús como sacerdote
aunque nunca hubo tal afinidad;
ellos no quisieron subir al bote,
ni mostraron señales de amistad.
Los dibujos del Cristo Redentor
están en nuestra iglesia desvirtuados;
¿acaso él no nos salva con Amor?
Con sangre no se lavan los pecados.
Restauremos la imagen de Jesús,
la del sabio Maestro y su enseñanza;
con su vida nos redime Jesús,
la Palabra de siempre es la esperanza.
Los planes de Dios son planes de vida,
traemos uno a nuestra ropa adherido;
muchas veces nos pasa que se olvida
y surge un plan humano pervertido.
Jesucristo enseñó fidelidad
al plan divino cosido en el manto;
los infieles rechazan la verdad,
la vida y el camino al bello canto.
Jesús también enseña con su muerte,
fidelidad al mensaje divino;
que Cristo llegue con mi brazo fuerte,
signos de vida son el pan y el vino.
* * *
Hay un tiempo para llorar las penas
y un tiempo para disfrutar los dones.
¿Por qué el dolor adorna estampas buenas
en el arte, los templos y portones?
De la oración
En el comienzo de oración
ha de surgir una alabanza;
no en beneficio del buen Dios
como si bien necesitara.
Es yo mismo quien lo requiere
porque así es la buena manera
de sentir en flujo evidente
la sutil divina presencia.
Me dispongo a hacer oración,
liberar los rasgos cautivos,
cómo ver el rostro de Dios
es mirar espejos divinos.
Muestro mi actitud de aceptar
el Reino de Dios que está en mí,
siendo la divina verdad
celeste llegando hasta aquí.
No basta con el buen vivir
brotando siempre lo mejor;
hay algo más que descubrir,
feliz y hermosa es la oración.
Una oración de gratitud
reconociendo bendiciones,
es sanadora la actitud,
por cotidianos esplendores.
Es el diálogo trascendente
sustancial forma de oración;
claridad y apoyo proceden
al tomar una decisión.
Siempre es momento de escuchar
una intuición preponderante
que pareció casualidad,
tiene brevísimo mensaje.
Estoy atento a los sucesos
que intentan romper la rutina,
medito en un breve silencio
buscando presencia divina.
Descubro sentidos del alma
visitando a Jesús mi fuente,
es santo evangelio que me habla
con los colores existentes.
Con mis brazos él va a abrazar,
con sus ojos yo miraré,
por mi boca él pueda expresar,
y camine con mis dos pies.
En vibraciones de los santos
de un monasterio ancestral,
un trascendente dignatario
leve me anuncia que hablará.
He de acogerlo con agrado
porque me ha dado a entender
que ese llamado tan extraño,
en cierta voz va a suceder.
Permanezco siempre buscando,
busco una dosis de confianza,
la da el Espíritu Sagrado,
lo invoco en el centro de mi alma.
Flujo musical de viva agua
me lleva por muchos canales;
uniendo el antes y el mañana,
también los niños celestiales.
Vigor milagroso de fe
desata asombrosos prodigios,
felices sorpresas del bien
ocurren si existe un motivo.
Tras aquel regalado evento,
esa mística azul vivencia,
ya podré ir a buscar de nuevo
una fuente de amor inmensa.
Los tres espejos
Un niño
Juego con otros de la vecindad,
llega Jesús con quien camina cerca,
mientras me preparo para escuchar,
unas personas discuten entre ellas.
Me acerco pues siento necesidad,
Jesús mira a su gente con tristeza,
"dejad que los niños vengan acá,
será superior quien se les parezca".
"¿Parecerse a un niño?", uno preguntó,
y yo quisiera atreverme a contarle
por qué siento tan feliz emoción.
Agradezco estar naciendo importante;
Jesús llama a entrar al Reino de Dios
igual que un niño recibe a su madre.
Bartimeo
El viento eleva el humo del camino,
lo hace entrar en mis ojos apagados;
no entiendo el color que nombraba un tío,
no tengo la luz pero tengo el llanto.
Yo lo espero a la orilla del camino,
un sanador viene, me lo han contado,
muchos suponen que soy un bandido;
el hombre me va a sanar, eso es claro.
Ni yo ni mis padres son bandoleros;
"quiero ver" fue mi sincera palabra,
entonces pude distinguir extremos.
Al Maestro grandioso le di las gracias,
No sólo abrió los ojos de mi cuerpo,
también abrió los ojos de mi alma.
José de Cupertino
Nací con algunos tornillos sueltos,
tratar de leer y escribir me costaba,
con mi amigo imaginario converso;
de mis trabajos simples se burlaban.
Me expulsaron de mi primer convento,
a pedir yo salgo y llego sin nada;
me ayudó un obispo abierto a lo nuevo,
explicando yo lo que dominaba.
Mis sermones gustan a mucha gente,
mi oración me ha levantado en el aire,
llegué al Papa por lo que me sucede.
Dios me privó de vanas facultades
para resaltar las que no se entienden;
quiero creer que me envió a mostrarme.
* * *
Una mujer perseguida
Casi viuda sola soy ya hace tiempo,
a un amigo leal traté de evitarlo
pero fuimos pillados en un beso,
con violencia a la calle me sacaron.
Furiosos me arrastraron hasta el templo,
a Jesús dijeron "la vi en pleno acto";
escribía en la tierra con un dedo,
y me miró que yo estaba llorando.
Vio piedras en las manos y habló en paz:
"Si estáis sin pecado lanzad la piedra";
cada uno se retiró del lugar.
Me dijo Jesús "Nadie te condena,
pues, vete tranquila y no peques más";
me fui con miedo a que la horda volviera.
Pelagia
Por mucho tiempo fui una bailarina
pensando que sería transitorio,
y conocí al amigo de una amiga,
es un hombre muy distinto a los otros.
Recordando muy sucia me sentía;
dejando todo llego al templo y lloro
tal como aquella mujer perseguida,
y como Jesús, me habló un religioso.
Disfrazada de hombre, como defensa,
me instalé en una gruta de ermitaña
entrando en oración y penitencia.
Llegaba gente hacia una injusta fama,
"Fray Pelagio, rece por nuestra iglesia";
a un convento llegué enferma y cansada.
Clara
Rechacé a jóvenes que merodean,
y hablan sin un profundo contenido;
vivir la vida la oración me enseña,
atracción espiritual a Francisco.
A dar mi vida yo estaba dispuesta,
hasta el fin del mundo quise seguirlo;
sin mis privilegios Jesús me enseña,
dejé las joyas y abandoné el siglo.
Salí de mi casa en la oscuridad,
Menores no hallaban dónde ponerme,
Benito, beguinas y San Damián.
Siguieron mi canto amigas parientes;
cuidé al santo en sus momentos sin paz,
pobreza fue mi seña persistente.
* * *
Un escriba
Mi función es copiar sagrados textos,
también más de alguna ingrata misión;
por eso escuché a aquel galileo,
no sé por qué me atrae con vigor.
Cuando me uní a tal grupo desde lejos,
una tramposa pregunta surgió;
fácil dar al dueño lo que es del dueño,
me asombra dar a Dios lo que es de Dios.
¿Ama a tu prójimo como a ti mismo?,
yo le hablé y llegó el buen samaritano,
desde entonces estuve removido.
Su genial saber me dejó pensando,
libertad verdadera es lo ofrecido,
pero algunos no se sienten esclavos.
Nicodemo
Ayer vi un hombre hablando en tono bello,
por su generosa intención brillando;
no supe bien quién era ese hombre bueno,
fielmente y en paz seguido por tantos.
Estando yo en un sitial satisfecho,
¿ y dice que Dios ocultó a los sabios,
a pesar del estudio y el esfuerzo,
cosas que sólo a niños ha enseñado ?
Sin que me vean pues tengo privilegios,
lo visité para amar su mensaje;
me sugirió Jesús nacer de nuevo.
Un juicio injusto no dejó mostrarme;
estoy con él al final de un día negro
aunque muchos quieran recriminarme.
El cireneo
Por motivo laboral llevo prisa,
veo que van a crucificar a un hombre;
no es maleante si habla cosas benignas,
se va a tierra, un soldado lo alza a golpes.
Le quitan el leño y me lo adjudican,
por mi apuro ruego que me perdonen;
el soldado me golpea y me obliga;
parece ser Jesús el doliente hombre.
Le hablo en susurros y con la verdad,
porque le admiro sigilosamente;
llego hasta arriba y me echan del lugar.
Detrás de una roca pude esconderme
y no aguanté ver tal brutalidad,
así mi vida cambió para siempre.
Audacia invisible
Habiendo venido el ocaso
me pongo a escribir una historia,
distinta al estilo avezado;
será en paz en vez de discordia.
No son combates ni contiendas
lo que pretendo encontrar,
sino admirables finas perlas
que algún día iluminarán.
Oigo a la amiga sensación
debajo de la oscuridad,
nace victorioso el color
desde la oculta claridad.
Y cuando comienza mi actuar
no puedo seguir en butaca,
voy a un ignorado lugar,
llevando brújula y el mapa.
Tras una armonía casual,
me aventuré con ese rumbo,
teniendo trozos por armar
unos presentes para el mundo.
En cada prodigioso instante
anduve por más de un sendero
en aventura memorable
descubriendo caminos nuevos.
Mirando aquella luz lejana,
llegué a una casa de adobe;
esa casa habló sin palabras,
afirmando que me conoce.
Busqué un resquicio para entrar
ya que nadie me abre la puerta,
los habitantes ya no están;
entré por la ventana abierta.
Todo era lleno de tristeza,
desde la escala a los pasillos,
las habitaciones desiertas,
anaquel de libros antiguos.
Por razón de una gran tormenta
aprendí a no llegar muy lejos;
me quedé en esta hermosa aldea,
acogido por aire fresco.
* * *
No quise estudiar utensilios,
ni las piedras ni los caudales;
opté por campos nunca vistos,
con radio viviente en el aire.
Son estos campos un trayecto,
la vía de las figuras tenues,
imanes que nos llevan lejos
en veloces instantes breves.
También recibo los mensajes
que con levedad me susurran,
provienen de bellos lugares
para gritar desde la altura.
Mejor es atender los mensajes
ocultos en miles de nubes;
la música envía las llaves
de abrir unos viejos baúles.
Y escuchar la historia del árbol
puesta en su corteza perenne;
y a los pajaritos cantando
la alegría de su presente.
Nunca olvido ciertas vivencias
aunque hubieran sido triviales,
son tenaces y siempre intentan
entregarme un vivo mensaje.
Algunas personas declaran
que si no lo vieron no existe;
es una moción muy liviana,
yo quiero explorar lo invisible.
Tendré una mirada profunda
con los ojos de bellas hadas,
descubriendo verdad oculta
lejos de la sapiencia vana.
Hacia el interior me deslizo
y en profundidad ya lo encuentro,
la nueva visión de mí mismo,
soñando dormido y despierto.
Pisé con zapatos de niño,
recibiendo túnicas blancas;
a veces anduve perdido
en torcidas calles de infancia.
* * *
Mágicas creaciones se encuentran
dentro de sometidas cajas
bajo las elegantes mesas,
no queriendo ser olvidadas.
Amo un libro cuando lo leo,
mirando en cada personaje
como si ellos fueran espejos,
para así poder encontrarme.
Contengo muchos personajes
dentro de mis sutiles cuerpos;
escribo de sus cualidades
para empezar a conocerlos.
En la fiel biblioteca viva
del bazar de los locos sueños
leo páginas de mi vida;
en estantes se guarda el tiempo.
En tren me desplazo tranquilo,
voy desde el futuro al pasado;
cuan cercano está mi destino,
sereno lo voy meditando.
En breve y fugaz recorrido
mirando feliz la ventana;
me fue dado ser acogido
en mi antiguo barrio de infancia.
A mi yo niño pude hablarle,
le di las gracias por su actuar,
consiguió contento empinarme
entre tanta dificultad.
En presencia de niños leves
miré en revisión de mi vida,
en grato universo celeste,
después de mis últimos días.
Dediqué mi vida a sembrar
y aprender a mirar lo eterno,
buscar el vivo manantial
queriendo escuchar el silencio.
Y así concluye esta memoria
destinada a ser inconclusa;
si bien se completa una historia,
no terminará la aventura.