ARISTODEMO                    Un lugar literario
de "En el Libro",   del libro "Atisbando los misterios"      Gonzalo Rodas Sarmiento

  Génesis aquí ahora

  El paraíso

   Dios puso el jardín del Edén
   en toda persona en su esencia,
   con árbol del fértil Saber,
   es árbol crucial de Conciencia.

   Su fruto no es para comerlo,
   contiene la humilde semilla
   que siempre transforma lo nuevo
   en árboles bellos de vida.

   Me maravillé al contemplar
   amor puso Dios muy adentro,
   y cómo es posible educar
   a mis personajes internos.

   Cuidando el jardín de belleza,
   Adán es varón designado;
   comete un error si no piensa,
   o cuando piensa demasiado.

   Cercana al corazón de éste
   emerge femenina Eva;
   comete un error si no siente,
   o grave en exceso sintiera.

   Están mis dignos personajes
   que se aman bien y se completan;
   llegó también a mi equipaje
   atroz y odiosa la culebra.

   El ofidio proviene de aguas
   que del mal se infectaron lentas
   cada día en la ruta aciaga;
   resultó mala consejera.

   Comieron el vedado fruto,
   timando la alegría de ser,
   llevándola a un dañino lucro
   que arrastra a un fatal perecer.

   Tuvieron que huir en congoja
   del bello jardín del Edén;
   llegaron a misma persona
   temiendo vivir escasez.

   La actitud para resistirlo,
   comprendieron que no tenían,
   añoran aquel paraíso,
   volverán un bendito día.

  Babel

   Del orbe todos los cristianos
   hablaban el mismo dialecto,
   primera etapa desde Pablo,
   llevando el sagrado Evangelio.

   Más tarde olvidaron el monte,
   los humanos son imperfectos,
   quisieron construir una torre
   tan alta que llegue hasta el cielo.

   Hicieron trabajo de siglos
   con distintas clases de piedras,
   con mapas y dibujos lindos
   que nunca todos comprendieran.

   Estaban éstos bien firmados,
   solemnes como los monarcas
   para ser los más admirados
   sin ir por todas las comarcas.

   Arquitecto tuvo un decir
   muy distinto al de los obreros,
   y distinto al del albañil,
   y distinto al del carpintero.

   Teólogos confusos surgieron,
   dogma obligado cada vez;
   nunca se entendieron entre ellos,
   la obra quedó sin componer.

   Un día leerán lo enseñado,
   así de nuevo se comprendan;
   gracias al Espíritu Santo,
   hablando bien todas las lenguas.

  La escala de Jacob

   Cuando lo envió su padre anciano,
   se puso en camino aquel hombre
   presto a llegar a ser osado
   una multitud de naciones.

   Cierta noche en calma actitud
   con almohada hecha de piedra
   en la región llamada Luz
   tuvo un sueño de trascendencia

   Observó una divina escala
   yendo desde la tierra al cielo;
   por esa vía transitaban
   unos ángeles mensajeros.

   En un despertar fascinado
   por tan maravilloso sueño
   bendijo la almohada del canto,
   llamó al lugar Puerta del Cielo.

   Comprendo esa angélica vía,
   en tal forma representada,
   tratando de ser conocida
   por las personas despejadas.

   Así ocurrió en mi propio caso,
   estando con tranquilo aspecto,
   se me han venido presentando
   algunos de los mensajeros.

   Y personajes inventados
   se muestran verdaderamente;
   son unos ángeles bajando
   por esa escala refulgente.

   Hoy los veo subir por la escala;
   un color para cada luz,
   un ángel o una ángela me habla
   en una amistosa actitud.